agosto 22, 2017

Corrupción: el caso Serafín Castellano ahonda la catástrofe del Partido Popular en Valencia

Por si fuera poco con lo que ya tenía, al Partido Popular en Valencia y por extensión a toda figura nacional, la detención investigado por corrupción del delegado de Rajoy en la Comunidad Valenciana equivale a ser atropellado por un autobús cuando se acaba de sufrir una golpiza demoledora. 

Serafín Castellano en el momento de ser conducido detenido hasta la presencia del juez

Serafín Castellano en el momento de ser conducido detenido hasta la presencia del juez

Así, la detención y encausamiento de Serafín Castellano, cuatro días después de la debacle electoral sufrida por su partido en las urnas, con la pérdida fulminante de sus bastiones de poder en la autonomía y su capital, coloca la nave Popular, enfilada hacia las próximas elecciones generales, en situación de naufragio anticipado, de catástrofe irremediable.

El PP valenciano ve acabar mayo como empezó, con la suspensión cautelar de militancia por un posible caso de corrupción de uno de sus hombres clave, Serafín Castellano, cuya detención llega 27 días después de la expulsión de otro alto cargo, Alfonso Rus, y con los malos resultados electoral aún recientes.

Finaliza así un mes en el que los populares de la Comunitat Valenciana han visto cómo el 24M, pese a haber sido el partido más votado, ponía fin a veinte años de mayoría absoluta en Les Corts y al gobierno de los principales ayuntamientos de la región.

Uno de los factores que más se ha achacado por los propios dirigentes del partido para justificar el descenso en el número de votos es el impacto negativo que han tenido entre su electorado los casos de corrupción.

Mayo empezaba con la publicación de unas grabaciones realizadas por el exgerente de la empresa pública Imelsa -dependiente de la Diputación de Valencia- Marcos Benavent, que entonces estaba en paradero desconocido y que, antes de que acabara mayo, ha reaparecido públicamente con una imagen extravagante, asumiendo su culpa y declarándose “yonqui del dinero”.

En esas grabaciones aparecería supuestamente el entonces presidente de la Diputación, presidente provincial del partido y alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, contando dinero dentro de un coche o hablando del cobro de comisiones ilegales.

Rus negó en varias ocasiones que esa fuera su voz, pero la decisión del líder del partido y presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, fue tajante: el sábado 2 de mayo pidió formalmente a Génova la suspensión cautelar de militancia de su hasta entonces “barón” provincial como medida ejemplarizante.

El mes avanzó con nuevas revelaciones del caso Imelsa que también se llevó por delante a la exconcejal del Ayuntamiento de Valencia y asesora del equipo de Rita Barberá María José Alcón, esposa del ex “número dos” de la alcaldesa y procesado por el caso Nóos, Alfonso Grau -también apartado del partido-, que tuvo que salir de la lista electoral de la regidora tras conocerse varias grabaciones que el PP calificó de bochornosas.

La “línea roja” contra la corrupción no ha podido contrarrestar las noticias adversas

Durante la campaña electoral, la dirección autonómica del partido intentó mostrar al electorado la firmeza de la “línea roja” contra la corrupción marcada por Fabra desde el inicio de la legislatura y que ha apartado a varios cargos públicos del partido inmersos en supuestos casos de corrupción.

El pasado domingo los resultados electorales fueron “malos”, en palabras de Fabra y de Barberá, y el primero asumió su responsabilidad anunciando que no se presentará a la reelección en el congreso que celebrará el PPCV en enero.

Barberá, al igual que su homólogo en Castellón (Alfonso Bataller) y la candidata a la Alcaldía de Alicante (la consellera Asunción Sánchez Zaplana), han visto el final de su mayoría absoluta al frente del Ayuntamiento y el previsible pacto de la izquierda que los desalojará de unas alcaldías que, en el caso de la capital valenciana, el PP ocupaba desde 1991.

Mayo acababa con la resaca electoral cuando esta mañana, la detención de Castellano -ex secretario general del PPCV y exconseller con Eduardo Zaplana, Francisco Camps y Fabra- ha sorprendido al Consell en funciones reunido en sesión plenaria.

Casi de manera fulminante y simultánea, el PP anunciaba su suspensión cautelar de militancia (desde el PPCV) y su cese como delegado del Gobierno (desde el Consejo de Ministros). EFE

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