septiembre 23, 2017

Ola de explosiones en smartphones colapsa las apps anti recalentamiento

Dos nuevos casos de smartphones que explotan, conocidos ayer en Madrid, desataron una virtual estampida entre usuarios de estos móviles para obtener alguna protección que ponga a salvo sus dispositivos, algunos de precio elevado, pero sobre todo en defensa de su integridad física, habida cuenta de las heridas recibidas ayer por Carina, la estudiante de medicina, cuando su teléfono le estalló en una discoteca de Getafe.


 

La seguidilla de explosiones de smartphones con resultado de heridas físicas, ha desatado la alarma en varias comunidades

La seguidilla de explosiones de smartphones con resultado de heridas físicas, ha desatado la alarma en varias comunidades

Pese a su escasa entidad relativa, las heridas de Carina, el propio estruendo y el humo en medio de la numerosa concurrencia juvenil compusieron una escena por segundos dantesca, hasta que una unidad de emergencia y la propia administración del local lograron calmar los ánimos.

Varios incidentes similares se han producido estos días en otras latitudes, sin que ninguna autoridad global reconocida, ya sea por parte de los fabricantes del hardware o desde los proveedores de sistemas, levante la voz para vincular tantos casos entre sí, comunicar su diagnóstico y eventuales soluciones.

Más allá del sonado caso de la adolescente Ariel Tolfree, con su Galaxy S4 hecho pedazos en Estados Unidos, el de  Hope Casserly, estudiante de la Universidad de Guelph en Canadá, la docena de casos reportados en México en abril y mayo, la pierna quemada de Phillip Lechter en Arizona, el terrible de Dionne Baxter, de Essex, el no menos lamentable de Ariana Aitzhan,  los 5 casos reportados en Filipinas la semana pasada, los expertos calculan que apenas el 10% de estos incidentes llegan a conocimiento público.

Sin explicaciones ni soluciones “oficiales”, solo conjeturas

Respecto de las causas, inicialmente atribuídas a defectos originales o de uso centrados en las baterías o cargadores de los smartphones, existen dos conjeturas que crecen por estas horas. Una de ellas refiere a ciertos virus que circulan por los sistemas de comunicación social –de hecho se menciona a whatsapp- que propagarían mini archivos ejecutables que al ser activados desencadenan la activación simultánea de todas las aplicaciones instaladas, provocando un pico instantáneo de temperatura en el equipo que, literalmente, termina achicharrado, aunque sin necesidad de “explosión”.

Otra teoría, que sí conduce directamente al desenlace explosivo, refiere al material usado en los disipadores previstos para aliviar la temperatura que generan los procesadores. Según esta teoría, el abuso de aluminio para esta utilidad, en desmedro de metales más efectivos pero sensiblemente más caros, podría estar implicado en esta cadena de accidentes, tanto en sistemas Android como en iPhone.

Mientras tanto, varias aplicaciones disponibles en Play Store, experimentan por estas horas una verdadera avalancha de descargas, como Coolmaster, EaseUS Coolphone y especialmente la líder Coolify, cuyo servidor se ha visto superado por momentos.

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