octubre 22, 2018

La izquierda se apodera del mando en la mayoría de las provincias y ciudades de España

Ada Colau ya es alcaldesa de Barcelona, como Manuela Carmena lo es desde hoy de Madrid, igual que Joan Ribó es el nuevo alcalde de Valencia, cambio político que muchos han calificado de histórico.

Mónica Oltra cosecha resortes de poder equivalentes a su condición de política mejor valorada por la ciudadanía

Mónica Oltra cosecha resortes de poder equivalentes a su condición de política mejor valorada por la ciudadanía


“Se ha abierto una etapa política en España con un nuevo poder municipal con mayoría de izquierdas. En todas las capitales en las que era posible un acuerdo entre el PSOE y las candidaturas vinculadas a Podemos, se ha producido este acuerdo. Y en las capitales en las que Ciudadanos podía decidir lo ha hecho en favor del PP”, resume el diario español El País, a caballo entre la nota informativa y una editorial.

El arco progresista, que incluye a la izquierda tradicional y a la “nueva izquierda”, o alternativa cono también se llama, se ha hecho con el poder en todos los confines del estado español, obteniendo el bastón de mando en miles de ayuntamientos, precipitando al derechista Partido Popular por el despeñadero de la desafección política.

Interpretaciones antojadizas

Paradójicamente, encumbrados dirigentes “populares” han pretendido escamotear la voluntad de las urnas enfatizando que su partido  conservador fue el más votado, en muchos casos. “Pero manda limones, ¿es que no se han enterado que estamos en una democracia parlamentaria?”, se pregunta en voz en alta un referente de esta izquierda victoriosa.

¿Qué es lo que despista a los portavoces reaccionarios, entonces? El sistema electoral no ha cambiado, lo que sí lo hecho es el tablero político, que ya no es a dos contendientes como el ajedrez, sino 4, 5, 6, 10 partidos en los que voluntad ciudadana distribuye sus preferencias. No asume el cargo en disputa el partido que haya obtenido una suma mayor de votos, sino aquel que reciba el apoyo de la mayoría de representantes ungidos por representación proporcional de votos emitidos por los electores. Accede al gobierno el partido que obtenga mayor apoyo parlamentario para gobernar.

Es decir, puede darse el caso de que el partido más votado con por ejemplo el 30% de los electores, no asuma el gobierno, al no ser apoyado por ningún otro partido, mientras que uno que obtuvo el 20% y salió tercero sea el que gobierne, al recibir el apoyo de otro 20% o 40% de otros partidos.

El sistema electoral español dificulta la formación de frentes unidos entre varios partidos, por lo cual la izquierda concurre separada a las elecciones y luego, con el resultados a la vista, teje los “pactos” o acuerdos de gobierno o de gobernabilidad. Alianzas, vaya.

La gran ganadora de las elecciones en la Comunidad Valenciana, la valerosa y contestataria líder de Compromís, Mónica Oltra, por su parte, se perfila como ejecutiva al mando, plenipotenciaria, más allá de la investidura presidencial que ostentaría el socialista Ximo Puig.

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