noviembre 14, 2018

Imputan de nueve cargos de asesinato a autor de masacre racista en EE.UU.

El estadounidense Dylann Storm Roof fue acusado hoy durante una audiencia de nueve cargos de asesinato, tras la masacre con trasfondo racista perpetrada hace dos días en una iglesia de Charleston, Carolina del Sur.


 

Dylann Roof, de 21 años, fanático del Ku Klux Klan y del Apartheid

Dylann Roof, de 21 años, fanático del Ku Klux Klan y del Apartheid

El juez del condado de Charleston, James Gosnell, también lo inculpó por la posesión de un arma de fuego durante la comisión de un crimen violento.

Aunque el magistrado carece de autoridad para fijar fianza por los cargos de asesinato -solo un tribunal de circuito puede hacer eso-, fijó una fianza de un millón de dólares por el cargo del arma de fuego, reflejó la televisora NBC News.

Antes de conocerse el dictamen, familiares de las víctimas dieron testimonio de los hechos y muchos de ellos ofrecieron su perdón al victimario, al tiempo que lo conminaron a mostrar arrepentimiento.

Me arrebataste algo muy precioso para mí, pero te perdono, sostuvo la hija de Ethel Lance, una de los nueve fallecidos en la acción.

El ataque fue cometido el miércoles en la iglesia Emanuel African Methodist Episcopal de Charleston, cuando el joven se introdujo en una reunión de estudio de la biblia y disparó luego contra los congregados, todos afroamericanos.

El joven de 21 años declaró a los investigadores que quería “emprender una guerra racial”.

Un crimen de odio

Pienso que se trata de un crimen de odio, afirmó a la prensa el jefe de la policía de Charleston, Gregory Mullen.

La gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, argumentó el viernes que Roof debía ser condenado a muerte si era declarado culpable.

“Es un crimen absolutamente racista. Queremos incondicionalmente la pena capital. Es el peor crimen racista que he visto y que el país ha visto en mucho tiempo”, declaró a la televisora.

En la iglesia Emanuel African Methodist Episcopal decenas de personas rindieron tributo en las últimas horas a las víctimas -seis mujeres y tres hombres- y entre los asistentes estuvieron el senador republicano Lindsey Graham y su correligionario el representante Mark Sanford, ambos de Carolina del Sur.

El presidente estadounidense, Barack Obama, condenó ayer la masacre y dijo que es momento para reflexionar acerca de la filosofía, el sistema de leyes, el control de las armas de fuego y el modo de vida que ocasiona comportamientos criminales como este. PL

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