septiembre 21, 2018

La Grecia de Tsipras y Varufakis resiste: entre el ultimátum y la esperanza

El ministro de Finanzas griego, Yanis Varufakis, instó a la canciller alemana, Angela Merkel, a impulsar un compromiso de la eurozona con Atenas y no seguir a “las sirenas de su Gobierno” que quieren echar al Ejecutivo griego “por la borda”.


 

Varufakis: " voluntad de aceptar compromisos siempre y cuando no se nos pida afectar la esperanza"

Varufakis: ” voluntad de aceptar compromisos siempre y cuando no se nos pida afectar la esperanza”


 

“La canciller alemana estará el lunes ante una encrucijada decisiva”, declara Varufakis en un artículo que publica mañana el dominical alemán “Frankfurter Allgemeine Sonntagzeitung” (FAS).

Añade que “la canciller tendrá que decidir entre impulsar un compromiso honorable con un Gobierno que ha rechazado los paquetes de ayuda y busca una solución negociada o seguir a las sirenas de su Gobierno que quieren echar por la borda al único Gobierno griego que ha sido fiel a sus principios y que puede llevar al país por el camino de las reformas”, agrega.

Varufakis considera que el futuro de Grecia en la eurozona depende de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del lunes mientras que otros políticos europeos se vienen esforzando por restar expectativas ante la misma.

“Todo depende de esta cumbre extraordinaria del lunes”, afirma Varufakis.

Imposiciones contraproducentes

“Por nuestra parte, llegaremos a Bruselas con la voluntad de aceptar compromisos siempre y cuando no se nos pida hacer lo que han hecho los gobiernos anteriores: aceptar nuevas deudas bajo condiciones que dejan poca esperanza de que Grecia pueda pagar sus deudas”, asegura.

En el mismo periódico, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, advirtió de la gravedad que supondría para Grecia su salida de la eurozona.

“Lo que no pueden esperarse es que tras salir de la eurozona y negarse a pagar las deudas les sigan llegando los fondos de la UE”, dijo Schulz.

Según el FAS, la Comisión Europea le ha presentado a Grecia un último calendario para un compromiso sobre el programa de reformas que se apoya en los mismos puntos básicos ya conocidos.

Atenas, según ese plan, tendrá que ahorrar o recaudar adicionalmente un 2,5% del PIB, lo que equivaldría a 4.500 millones de euros.

Un 1%, cerca de 1.800 millones de euros, tendría que venir de reformas estructurales en el sistema de pensiones y un aumento del IVA, precisamente los puntos que hasta ahora Grecia se ha negado a aceptar. EFE

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