noviembre 20, 2017

Valencia: Cumbre de Nefrología constata generación de células humanas dentro de cerdos

El investigador español Juan Carlos Izpisúa ha asegurado a EFE que aunque es necesario avanzar “con mucha cautela” ya tienen pruebas de que se pueden generar células renales humanas dentro de animales en experimentación, en concreto de cerdos.


Desde hace siglos, el cerdo ha sido objeto de análisis con fines médicos, porque el interior porcino y el humano tienen paralelismos.

Desde hace siglos, el cerdo ha sido objeto de análisis con fines médicos, porque el interior porcino y el humano tienen paralelismos.

Izpisúa, que en 2013 logró desarrollar ‘mini-riñones’ a partir de células madre, ha participado hoy en el XLV Congreso de la Sociedad Española de Nefrología, que se celebra hasta mañana en el Palacio de Congresos de Valencia.

Referente mundial en medicina regenerativa, desde el Instituto Salk de Estudios Biológicos en La Jolla, California, Izpisúa ha protagonizado algunos de los más importantes avances destinados a crear órganos humanos que sean transplantables sin posibilidad de rechazo y sin que el trasplantado tenga que tomar medicamentos el resto de su vida, según fuentes de la organización del Congreso.

Izpisúa, que ha impartido la conferencia “Medicina Regenerativa del laboratorio a la clínica” ha expuesto aspectos de algunas de sus últimas investigaciones, como la diferenciación celular utilizando un modelo “in vitro” en el laboratorio que ofrece resultados muy esperanzadores para la generación de células renales humanas, denominada nefronas, que podrían usarse para el trasplante.

“Es la línea de trabajo en la que llevamos más tiempo enfrascados y podría dar luz a los mecanismo que forman esas nefronas”, ha indicado a EFE el investigador.

El investigador español también realiza una investigación que ha permitido descubrir un nuevo tipo de células madre para generar órganos humanos dentro de animales experimentales, en concreto de cerdos.

TIEMPO AL TIEMPO

Otras de sus investigaciones le ha permitido demostrar por primera vez que la ciencia actual es capaz de llegar al material genético defectuoso (mutado) que provoca enfermedades, para al modificarlo, eliminar la transmisión de esas enfermedades.

Concretamente Izpisúa modifica el material genético que provoca las enfermedades mitocondriales que afectan a uno de cada 5.000 niños y son devastadoras porque dañan lo que se denomina la central energética de la célula, es decir, la mitocondria.

Si ésta no funciona bien, los órganos que más energía necesitan, como el corazón, los músculos o el cerebro, se deterioran de forma irreversible y la mayoría de afectados fallecen en su primer año de vida.

“Tenemos que avanzar con mucha cautela, es el principio del principio”, ha señalado Juan Carlos Izpizúa, quien ha indicado que se trata de unas tecnologías “que no va a tener una aplicación inmediata”.

“Se debe seguir investigando porque la investigación es necesaria para el avance de la humanidad”, ha afirmado el investigador albaceteño. EFE

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